La Salve de la Hermandad del Rocío de Isla Cristina al toque de flauta y tamboril de José Manuel González

Si hay una imagen que va ligada indiscutiblemente a la Romería del Rocío, por supuesto tras la Virgen y los Simpecados, es, sin duda alguna, la figura del Tamborilero. Ese personaje que acompaña a todas y cada una de las Hermandades rocieras tanto en los caminos como en la propia romería, siendo una figura universalmente conocida ya que se utiliza en muchos eventos. Por ello, la Hermandad del Rocío de Isla Cristina no quería dejar pasar que en una noche de verano, en la que se juntan tantos hermanos a las puertas de la Casa Hermandad para tener ese ratito de oración cantada ante el Simpecado y ante la que acuden, también, muchos visitantes de otras localidades y de más allá de Andalucía, no se escuchara la flauta y el tamboril.

Así, como ya estaba anunciado, el Tamborilero de la Hermandad, José Manuel González Romero, fue el encargado, por primera vez, de acompañarnos una noche de verano para que interpretara la Salve. Pero no vino solo y lo hizo acompañado de sus maestros, como él mismo los llama, Domingo Bravo y Ángel Soriano, que son las personas que le han ido inculcando y enseñando, ante las inquietudes musicales que José Manuel siempre ha manifestado, en su pueblo, en el Cerro del Andévalo. Por ello, como siempre, una vez que la campana de la Casa Hermandad anunciara el momento, al toque de tres tamboriles y tres flautas, comenzó esa música celestial que hizo que fuera maravilloso escuchar la Salve de la Hermandad así como las sevillanas que vinieron después y que hicieron que un grupo de hermanas salieran a bailar.

Y todo ello, sin dejar de mirar al Simpecado, como si de una noche de camino se tratara pues sólo con la luz de las velas se estaba.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.