Isla Cristina se postra ante la Virgen del Rocío

Con motivo de la Peregrinación Extraordinaria de la Hermandad del Rocío de nuestro pueblo, fueron muchos los rocieros que se trasladaron hasta la Aldea de El Rocío el pasado fin de semana para rendir pleitesía a la Reina de Las Marismas.

Así, la Hermandad, con un programa muy completo de actividades, comenzó el jueves, desde la Casa Hermandad en nuestro pueblo, despidiendo al grupo de hermanos que hacían camino andando desde Isla Cristina al Rocío. Ya el viernes comenzó oficialmente su Peregrinación con el canto de la Salve en la Capilla de la Casa Hermandad de la Aldea por la noche, corriendo a cargo de la misma, aunque acompañada por todos los hermanos y hermanas que allí se encontraban, por Auxi Martín y Fernando Lepe, de la Palma del Condado, que serían también los encargados de cantar la misa el domingo en el Santuario.

El sábado, justo en la Portá de Gato, a las doce de la mañana se rezó el Ángelus, produciéndose el encuentro con los hermanos que iban andando hasta el Rocío, y todos juntos, después, estuvieron en el Paraje de Gato en el que se pudo degustar una enorme paella que las Hermanas Mayores ofrecieron a todos. Una alegría que se fue experimentando al hacer Camino a lo largo de la tarde, parando incluso en el Arroyo de La Rocina y llegando a la Casa Hermandad con tiempo para la salida del Simpecado, junto al Guión de la Hermandad del Rocío de Medina del Campo, las Hermanas Mayores y las Juntas de Gobierno de ambas Hermandades para formar parte del cortejo organizado por la Hermandad Matríz para el rezo del Santo Rosario alrededor de la Ermita. ´Terminado el mismo y ya en la Casa Hermandad, a las doce de la noche, una vez más se cantó la Salve corriendo a cargo, esta vez, por el Coro de la Hermandad de Medina del Campo.

¡Y, por fin, llegó el domingo!. Sin duda, el día más importante para todos los rocieros y rocieras de Isla Cristina porque ya estábamos ante ELLA. Porque cuando el Simpecado asomó por las puertas del Santuario los aplausos inundaron cada rincón del mismo y ya la emoción afloró al encontrarnos ante la que todos los días nos sale al encuentro para acompañarnos y guiarnos en nuestras vidas. ¡Allí estaban todos los isleños e isleñas ante la Patrona de Almonte con un gozo enorme por el amor que le tenemos y para alimentarnos del pan de la Eucaristía!.

Y, de nuevo, los aplausos cuando el Simpecado saludó a la Virgen del Rocío mientras el primer teniente alcalde de nuestro pueblo, Francisco González, era colocado junto a la Hermandad Matríz, y las Hermanas Mayores junto con el Presidente y Vicepresidente de la Hermandad se situaban junto al Simpecado en el Altar y celebrar la Santa Misa nuestro Director Espiritual acompañado por el Padre Francisco de la Hermandad de Medina del Campo. Una celebración, que como siempre, Isla Cristina mantuvo con decoro y en silencio hasta el canto de la Salve y los vivas de la Hermana Mayor que terminaron con un clamoroso aplauso.

Ya, una vez de vuelta a la Casa Hermandad, la satisfacción, alegría, gozo…. de todos los hermanos, de las Hermandades de nuestro pueblo y de otros que nos acompañaron, de las Hermanas Mayores, de la Junta de Gobierno se reflejaban en todos los rostros, porque, una vez más, se ha vivido la alegría de estar cerca de Ella, de sentir el abrazo de la Madre y de recibir el alimento del Pan de la Eucaristía.

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