Expulsiones en el último pleno del ayuntamiento isleño

pleno expulsion pleno ereLA ALCALDESA ISLEÑA CUMPLE SU AMENAZA Y EXPULSA DEL PLENO AL PORTAVOZ ANDALUCISTA Y AL REPRESENTANTE DE AFECTADOS POR EL ERE

El resto de concejales y el público que asistía al pleno abandonaron la sala “en solidaridad con sus compañeros”

De nuevo lo ha vuelto a hacer, la alcaldesa isleña, la ex andalucista y ahora independiente Antonia Grao, apoyada por sus socios de gobierno, Francisco González (PP) y la ex socialista, ahora también independiente Montserrat Márquez (CxI), han vuelto a protagonizar otro incidente en el último pleno celebrado esta semana en el ayuntamiento isleño al expulsar de la sala al portavoz andalucista y al portavoz de la Plataforma de Afectados por el ERE. En solidaridad con los expulsados, tanto el grupo andalucista, como el socialista, y público asistente, abandonaron la sala, por lo que tuvieron que acabar el pleno solos, los doce miembros del equipo de gobierno municipal.

La sesión ya apuntaba maneras nada mas comenzar, ya que la alcaldesa, como en el anterior pleno, volvió a amenazar con expulsar a todos los asistentes a la más mínima expresión o muestras de queja respecto a lo que allí se iba a tratar, por lo que algunos de los miembros de la Plataforma de Afectados por el ERE del Ayuntamiento de Isla Cristina, que asistían como público, se colocaron mordazas en los labios en señal de protesta, un hecho que desagradó al gobierno local.

Entrando en materia, decir que los andalucistas presentaron tres mociones al plenario, siendo todas rechazadas por el Equipo de Gobierno. La primera de ellas hacía referencia a la petición de poder acceder a la emisora municipal por parte de los grupos de la oposición y asociaciones o colectivos que, hoy en día, están vetados. Como dijo Isabel López en su exposición, “esta es una moción que viene a reclamar el derecho que tenemos, como miembros de la corporación municipal y ciudadanos, que se nos escuche a través de la emisora municipal”.

Para la concejala andalucista, “sabemos que hay orden a los miembros de la radio para que no se nos entreviste en los actos a los que asistimos y se nos prohíba el acceso a la emisora para exponer lo que consideremos oportuno”. López, como argumento, le recordó a Grao que “ya en febrero, usted afirmó que la radio estaba disponible para los grupos de la oposición y otros colectivos, y no está ocurriendo, seguimos vetados y no podemos acceder a los micrófonos de la radio pública”. “No pedimos estar todos los días, solo aquellos que consideremos que tenemos que decir algo importante”, continuó diciendo López, “muchos isleños pensamos que la radio no está siendo objetiva, transparente, ni imparcial porque está sometida a los dictados del equipo de gobierno”, concluyó la andalucista.

Llegado el momento de la votación, como era de esperar, el equipo de gobierno votó en contra y, por lo tanto, como dejaron constancia Zamudio, López y parte del público asistente, “habéis votado contra la libertad de expresión”. En concreto, Zamudio les advirtió que habían incurrido en “una ilegalidad” al ir contra uno de los preceptos que contempla la Constitución Española, «la ley no permite esto y sin embargo os la habéis saltado a la torera, era ya lo que me faltaba por ver”.

La siguiente de las mociones, también andalucista, pedía la “desaprobación de la alcaldesa” por su actitud durante el pleno anterior, y cuya sesión concluyó sin haberse debatido todos los puntos y sin ninguna explicación al respecto. Zamudio, en este sentido recordó que este hecho, «en todos los años de democracia, jamás había ocurrido, que una alcaldesa levantase la sesión quedando puntos por tratar”.

El andalucista, buen conocedor del reglamento orgánico de los ayuntamientos, entre otros motivos porque es licenciado en derecho y alcalde durante doce años, le recordó a Grao que “aunque la alcaldesa sea quien dirija la sesión, no puede saltarse la ley y ésta dice que podrá suspender, retrasar o posponer un pleno, tiene facultad para hacerlo, pero lo que nunca puede es terminarlo cuando aún quedan puntos pendientes y no reanudarlo a otra hora o día”.

Por este motivo, andalucistas y socialistas presentaron una queja formal en el registro del ayuntamiento y de la que todavía, pasado un mes y celebrado otro pleno, no han obtenido respuesta, lo que para Zamudio «es inaudito, no hay justificación legal para hacer lo que usted ha hecho e inaceptable que usted –en referencia a la alcaldesa- intente justificar la suspensión del pleno porque el público le impidió continuarlo, porque no es cierto”.

El momento más tenso llegó durante la intervención de la segunda teniente de alcalde y socia de gobierno con Grao, Montserrat Márquez, quien, además de airear durante el pleno interioridades y conversaciones privadas con sus antiguos compañeros socialistas, acusó a Zamudio y a la anterior alcaldesa, María Luisa Faneca, de no haber celebrado un pleno sobre la Zona O.R.A. en agosto de 2014, a lo que le replicó Zamudio que “si el servicio de aparcamiento salió adelante es porque se siguieron todos los pasos que marca la ley, usted mezcla las cosas para desviar la atención, en agosto nunca se han celebrado plenos en este ayuntamiento porque políticamente es inhábil”.

A partir de aquí se inició un diálogo entre ambos concejales que la alcaldesa cortó de raíz expulsando al andalucista, el cual abandonó la sala, no sin antes mostrar su más enérgica repulsa “a la actitud dictatorial de la alcaldesa, a quien se le ha vuelto a ir el pleno de las manos”. Mientras éste desalojaba la sala, el público comenzó a increpar la decisión de la primera edil y es por lo que Grao también ordena a la policía local a que expulsen al portavoz de los afectados por el ERE, y es cuando todos los concejales de la oposición, incluidos los socialistas, abandonan el pleno “en solidaridad con los expulsados y en protesta por las formas de Antonia Grao, en connivencia con sus socios de gobierno”.

Para los andalucistas “es significativo y retrata, tanto Francisco González (PP), como a Montserrat Márquez (CxI) que por mantenerse en sus sillones y seguir cobrando sus abultadas nóminas, justifiquen lo injustificable, las formas dictatoriales de una alcaldesa a la que el cargo le queda grande”.

Como es lógico, la última de las mociones andalucistas no se pudo debatir, la que pedía que se cumplieran las mociones aprobadas por el plenario y que algunas “duermen en los cajones por la desidia de un equipo de gobierno que está obligado a velar por sus cumplimientos”. Aquí de nuevo se puso en evidencia la falta de respeto a los grupos de la oposición por parte el gobierno local, al rechazarse sin que ésta pudiera ser defendida por su portavoz. Como dijo Zamudio al salir del pleno, “era de esperar que no aparcaran la moción para el pleno siguiente y poder dar las explicaciones oportunas del por qué la presentábamos, sino que ellos solos, en soledad y con alevosía, la rechazaron con el fin de que no se volviera a debatir, pero no me sorprende, son las formas a las que nos tiene acostumbrado esta señora y sus socios”.

Ahora, los andalucistas estudiarán en profundidad todo lo acontecido en este último pleno que, unido a lo sucedido en el anterior, y ante la actitud en la que se han posicionado todos los miembros del Equipo de Gobierno Municipal, no descartan acudir a los tribunales con el fin de salvaguardar los derechos que les asisten como ediles electos y restablecer lo que la ley les da pero que el Equipo de Gobierno isleño está empeñado en negarles.

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