El preconcurso de ASUR pone en peligro 1.000 plazas hoteleras

El cierre de los tres establecimientos de la cadena se llevaría por delante 400 empleos en Huelva

La Costa Occidental onubense, concretamente los términos municipales de Lepe e Isla Cristina, y dentro de ellos el destino Islantilla, podrían perder este verano unas 1.000 plazas hoteleras, así como unos 400 puestos de trabajo, de confirmarse el anuncio de cierre de la cadena ASUR realizado por CCOO ayer.

El secretario general de la Federación de Servicios de CCOO en Huelva, Juan Carlos Liébana, denunció en un comunicado que «es posible que la cadena ASUR no abra esta temporada tras haberse presentado la sociedad Ámbito Sur Hoteles en preconcurso de acreedores».

La medida afectaría a los tres hoteles que la cadena ASUR tiene en la costa onubense: ASUR Ocean, ASUR Isla Cristina (antiguos OASIS) y ASUR Suites Islantilla, en Lepe, que no abrirían sus puertas este verano. La situación también afectaría al hotel que la empresa tiene en la Línea de la Concepción (Cádiz). Según CCOO, solo los tres hoteles onubenses «emplean de forma directa a unos 400 trabajadores y suponen unas 1.000 plazas hoteleras, que este año perderá la provincia onubense».

El sindicato criticó «la mala gestión llevada a cabo por la empresa, que ha provocado que hoteles tremendamente rentables cierren sus puertas en plena temporada turística». Mientras que el presidente de la Asociación de Hoteleros de Huelva, José Manuel Díaz, indicó que «no es bueno para el destino, ni para su imagen que tres instalaciones hoteleras permanezcan cerradas». En este sentido señaló que «nos gustaría que todos los hoteles de la costa de Huelva estén abiertos y compitiendo en el mercado».

A pesar de no conformar la posibilidad de cierre, detalló que «nos consta que se está intentando posibilitar la apertura bien por parte de la empresa, bien por parte de otros agentes externos a la propiedad de las instalaciones, a través de otras empresas del sector hotelero y de la touroperación».

Sobre los motivos de la posible no apertura de dichos hoteles, Díaz ha señalado que desde la asociación de hoteleros «no podemos entrar en ese análisis por tratarse de cuestiones internas de la empresa, que se escapan a nuestras competencias».

Sin embargo, Liébana criticó duramente la actuación de la empresa resaltando «la falta de responsabilidad y sensibilidad mostrada por la compañía». Según sus palabras, «la empresa se comprometió en reiteradas ocasiones a abonar los salarios pendientes de septiembre, octubre y noviembre (2014) a los trabajadores, algo que ha sido incumplido de forma sistemática, provocando que los 400 empleados tengan que interponer reclamaciones de cantidades ante el Juzgado de lo Social, y subsistir gracias a la solidaridad de sus propias familias o por los alimentos suministrados por diferentes ONG». Por ello, el sindicalista subrayó que «el daño psicológico que esta empresa, sin ningún motivo, ha ocasionado a sus trabajadores es irreparable, jugando con sus esperanzas, al tener que ir soportando a los largo de estos últimos seis meses diferentes fechas de apertura que no se han cumplido, lo que ha provocado que, la mayoría de ellos no buscaran otro empleo». Además, aseguró, «a fecha de hoy nadie ha comunicado ni oficial, ni extraoficialmente, en qué situación laboral se encuentran estos 400 trabajadores.

CCOO ha mantenido diversas reuniones con diferentes grupos inversores interesados en gestionar los hoteles adquiriendo compromisos para facilitar su apertura esta temporada y garantizar el mantenimiento del empleo, pero «ninguno de los compromisos alcanzados ha sido finalmente cumplido por los interesados» explicó Liébana.

Ante la posibilidad del cese de la actividad de forma definitiva, los trabajadores han interpuesto demandas «por lo que puede considerarse un despido colectivo». Para Liébana, «tanto no abonar las nominas pendientes, como no abrir los hoteles, no se debe a un problema económico, sino a una mala gestión empresarial, cuyas consecuencias han sido asumidas por los trabajadores mientras los empresarios no han admitido ningún tipo de responsabilidad».

Desde CCOO se ha hace un llamamiento a todas las administraciones para que «tomen cartas en el asunto» ya que «Huelva no puede permitirse seguir cerrando hoteles y aumentando la tasa de desempleo. Este tipo de actuaciones dañan la imagen de una provincia que vende sol, playa y calidad de destino» dijo. Asimismo, el sindicato entiende que «no es justo que los empresarios no asuman ningún tipo de responsabilidad cuando son ellos los que han provocado esta situación que tiene un impacto directo sobre los trabajadores, sobre la economía local y sobre la imagen de Huelva».

Muchos de los trabajadores de la cadena ASUR dicen estar atravesando una situación «pésima» en sus economías. Es el caso de una empleada consultada por Huelva Información; ella es madre soltera, con hijos a su cargo y asegura «no poder aguantar más». Empezó a trabajar en los hoteles ASUR de la Costa onubense en abril de 2014 y finalizó en octubre del mismo año, lo que le lleva a decir que no es de las «peor paradas», ya que según sus propias palabras «sólo» le deben «quinientos euros y pico porque me di cuenta el año pasado de lo que estaba sucediendo y presioné mucho para que me fuesen dando anticipos». «Es muy penoso -añade- porque me iban pagando de 50 en 50 o de 100 en 100 euros. Hay casos muchos peores», concluye.

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