El equipo de gobierno isleño rechaza las mociones presentadas por la oposición

paandalucistaZamudio dice que, tras “el rechazo y desprecio constante hacia las propuestas de los grupos de la oposición, ya no nos podemos creer la frase tan usada y manida de mano tendida a la Oposición; es solo una estrategia de cara a la galería”

Zamudio le afeó a Grao que dijera en la emisora municipal que “le daba la impresión que en Isla Cristina había “una bandita pagada por alguien” que estaba cometiendo los últimos actos vandálicos

29/7/16.- El ayuntamiento de Isla Cristina ha celebrado su pleno de julio y lo terminó, por fin, con todos sus miembros en la sala, los 21 que componen la Corporación Municipal, al contener la señora alcaldesa su ímpetu natural de desalojar a algún concejal o parte del público, como ha ocurrido en los tres últimos plenos. Aunque no le faltaron ganas, a la vista de las amenazas con echar a un miembro del público asistente que finalmente no cumplió y una primera advertencia a Zamudio.

Y todo en un pleno en el que el Equipo de Gobierno (PIF-PP-CxI), compuesto por doce concejales, con la gestión de una veintena de delegaciones municipales, no presentaron ni una sola propuesta al plenario, a excepción de un acuerdo remitido desde la Mancomunidad de Aguas (MAS-Giahsa) para modificar parte de sus estatutos y que venía con errores en su redacción, el cual fue detectado por el portavoz andalucista, Francisco Zamudio, quien lo expuso para su corrección. El resto de puntos, las seis mociones de los grupos de la oposición (PA-PSOE), fueron rechazadas, a excepción de un punto de una de ellas.

Seguidamente llegó la primera de las propuestas andalucistas que pedía que las mociones que presente un grupo municipal y no puedan ser debatidas, por ausencia o desalojo de sus concejales, “queden sobre la mesa” y se reservaran para el siguiente pleno. Y esto viene porque se ha estado dando el caso, en los últimos plenos, que los andalucistas presentaban mociones que finalmente no podía ser defendidas por su portavoz porque éste había sido desalojado de la sala y, sin embargo, la alcaldesa seguía adelante con el normal orden del día, rechazando todas y cada una de ellas sin que la oposición pudiera defenderlas.

Como dijo Paco Zamudio, “el objetivo de la presentación de mociones, por parte de algún grupo municipal, es de que sean debatidas y posterior toma de acuerdos pero si el grupo proponente no está, no podrá exponerla y, por lo tanto, no deberían ser debatida” como recoge el Reglamento Orgánico de las sesiones plenarias aprobado por el consistorio. “Lo normal y elegante, democráticamente, es que la presidencia retire esa moción, la deje sobre la mesa para poder ser debatida en futuros plenos, apostilló el andalucista.

La petición, que a todas luces sonaba lógica y racional, como así lo afirmó también el portavoz socialista, no les gustó a los del Equipo de Gobierno porque, como dijo Zamudio, “vuestra máxima es no aprobarle nada a la oposición, y vuestra postura sigue siendo inamovible, yo no voy a entrar en debates estériles, ustedes rechazarán esta moción con su mayoría absoluta pero perderá la democracia y la participación”, como finalmente ocurrió y la propuesta calló en saco roto al ser rechazada.

La siguiente corrió la misma suerte y fue también rechazada por Antonia Grao, Paco González y Montserrat Márquez, y sus concejales, sobre la inclusión la página web municipal de “un buzón de avisos y deficiencias observadas en la vía pública y parcelas sin vallar”. La encargada de defender esta propuesta fue la concejala andalucista Isabel López, quien dijo que el objetivo era la de “invitar a la ciudadanía a participar y colaborar en avisar al ayuntamiento informando sobre desperfectos, mal funcionamiento de algunos servicios o recomendaciones para mejorar el aspecto de la ciudad y conseguir una mas sana convivencia entre todos”.

La andalucista apostilló al decir que “últimamente estamos viendo un resurgir en las redes sociales de fotos-denuncia de contenedores sucios, papeleras llenas de basura, cacas de perros en las calles o parcelas descuidadas, entre otras, que es lo menos adecuado para la imagen de Isla Cristina, de ahí esta propuesta, canalizar de forma privada y discreta estas denuncias del ciudadano”. Para Isabel López “el sentido de la moción es en positivo y espero que sea aprobada”. Nada mas lejos de sus deseos, ya que bajo la premisa “eso ya se está haciendo” o “estamos en ello”, fue rechazada por el Equipo de Gobierno, “una prueba más de que a este Equipo de Gobierno no le interesa la participación ciudadana, a pesar de que algunos partidos que lo componen lo llevaran a gala en sus programas electorales que continúan incumpliendo cada día”.

Y la tercera y última de las mociones andalucistas, también rechazada por los concejales del gobierno local, iba encaminada a que “el ayuntamiento es el primer que debe de dar ejemplo cuando aprueba una norma y en el caso de la colocación de cartelería por las calles, se está incumpliendo y podemos ver carteles anunciando actos programados por las diferentes concejalías, pegados, unos sobre otros, en fachadas de la localidad, afeando, en muchos casos, la vía pública e incitando a otras empresas privadas o ciudadanos a hacer lo mismo”.

En esta ocasión la moción andalucista la defendió la concejala María del Carmen Beltrán e insistió en el objetivo de la propuesta, “que el ayuntamiento tome las medidas oportunas para evitar ver fachadas de inmuebles abandonados completamente empapelados, sobre todo cuidar esas avenidas o calles principales, existiendo otras fórmulas como la que los andalucistas instauramos en la pasada legislatura de colocar tablones de anuncios para estos menesteres”. Por desgracia para la buena imagen de la localidad, ninguno de los portavoces del Equipo de Gobierno, vio con buenos ojos la propuesta o se argumentó que “ya estamos trabajando en ello”, por lo que fue rechazada con los votos los doce concejales que forman el gobierno local.

Durante el debate de las tres mociones andalucistas, tanto la alcaldesa, como sus portavoces, se mostraron en una actitud defensiva, sin asumir ninguna responsabilidad, descargando los posibles errores y mala gestión sobre los técnicos, funcionarios o empresas externas, hecho que fue puesto en evidencia por el propio Zamudio, lo que le costó la primera advertencia de Antonia Grao de expulsarlo del pleno.

Ya en el apartado de Ruegos y Preguntas, los andalucistas solicitaron al Equipo de Gobierno que “tengan un poco más de cuidado a la hora de diseñar los carteles que anuncian eventos municipales y sean supervisados antes de mandarlos a imprenta para evitar, como en uno que está colgado por todo el pueblo, faltas de ortografía”.

En el segundo de sus ruegos, Zamudio le pidió al portavoz popular, Francisco González, que “no nos diga cuáles son los ruegos que podemos o no hacer y sobre qué tiene que versar, si creemos conveniente traer una moción sobre el tema que creamos conveniente, lo haremos”.

Y el tercero, y último de los ruegos, el cual calificó de “un asunto grave” y por este motivo lo dejó para el final, sobre las últimas declaraciones que realizó la alcaldesa isleña, Antonia Grao, en la emisora municipal, al asegurar que “tenía la impresión de que los últimos actos vandálicos en el pueblo, que dicho sea de paso siempre han sucedido en Isla Cristina, antes y ahora; tenía la impresión de que venían de una bandita que alguien podía estar pagando para que los cometiera”, lo que Zamudio dijo ser “una acusación gravísima”. “Espero que tenga usted datos para decirlo, y más aún públicamente en la radio, con la consiguiente mala imagen que la máxima responsable de Isla Cristina está dando de la población al asegurar semejante barbaridad”.

Pero Zamudio fue más allá y le preguntó por otra afirmación que dijo en la misma entrevista sobre que “le había ordenado al Jefe de la Policía Local a que recogiera todas las denuncias realizadas por los ciudadanos pero de forma anónima, sin pedirle los datos, en qué país bananero cree usted vivir”, le preguntó el andalucista a la independiente, terminando al decirle a la primera edil que cuidara un poco más su vocabulario cuando también dijo que “a ver si cogemos a uno y le hacemos cantar”. Zamudio concluyó pidiéndole a Grao que “si su impresión es que hay una bandita para cometer destrozos en el pueblo, yo le exijo, como miembro de esta corporación, que nos reúna a los portavoces de los grupos y nos de explicaciones”.

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