Comunicado Andalucista sobre el Pleno de Febrero 2017

LOS ANDALUCISTAS ISLEÑOS NO HACEN USO DE LA PALABRA DURANTE EL PLENO PARA PROTESTAR POR LA «FALTA DE DEMOCRACIA» EN EL AYUNTAMIENTO

El portavoz del grupo municipal, Paco Zamudio, lo explicó al finalizar la sesión y realizó sus tres ruegos relacionados con la ausencia de intervenciones plenarias

El grupo municipal andalucista de Isla Cristina ha optado por no intervenir durante los debates del pleno de febrero, como forma de protesta por lo que han llegado a calificar «pérdida constante de la democracia» en el consistorio local «desde que entró a gobernar el tripartito», conformado por los cabeza de lista, Antonia Grao, Paco González y Montserrat Márquez.

Ninguna moción presentada, ninguna intervención durante el debate de las diferentes mociones, ningún gesto; ha sido la táctica utilizada por los andalucistas como llamada de atención para que «el tripartito reflexione sobre sus actitudes dictatoriales, salidas de tono, incluso llegando al insulto o descalificaciones personales, pasando por el abuso a discreción del uso de la palabra, usando el tiempo a su antojo, y coartando a los portavoces de la oposición», han declarado.

Además, sin buscarlo, se ha podido desmontar la falacia de la propia alcaldesa, Antonia Grao (PIF), apostillada por su ahora «fiel escudero», Paco González (PP), quienes acusaban a Zamudio de «calentar los plenos con sus intervenciones», ya que «hoy no he intervenido y el pleno ha estado igual de caliente, en esta ocasión arremetiendo, de la misma manera que conmigo en anteriores ocasiones, contra los miembros socialistas», ha dicho Zamudio.

A punto de terminar la sesión, Paco Zamudio sí usó su turno de Ruegos y Preguntas que le otorga el reglamento municipal para denunciar «la falta de democracia en los plenos, el trato que se nos da a la oposición, vetados en los medios municipales y el ninguneo en los actos oficiales». El andalucista siguió diciendo que «aunque todos somos responsables del devenir de un pleno, hay diferentes grados de responsabilidad, recayendo la máxima en la alcaldesa, quien debe de dirigir, controlar y distribuir los tiempos de forma justa y equitativa, algo que no está ocurriendo».

Por lo tanto, los ruegos fueron encaminados a corregir ciertas actitudes, «como faltar a la dignidad de los concejales o que se mienta, como ponerme de vago, que no daba un palo al agua o que siempre había vivido de lo público», hechos contestados por Zamudio al decir que «éstas son apreciaciones de mal gusto porque no tienen peso político y además son mentira, ya que, en primer lugar, no es malo dedicarse a la vida política, como servidor público, pero, de los 38 años que llevo como político, solo he estado liberado 18 años, y usted -en referencia a González-, en 6 años que lleva dedicado a la política, 4 ha estado de diputado y 2 liberado como Teniente de Alcalde, haga usted la reflexión oportuna».

El segundo ruego fue dirigido a la alcaldesa, Antonia Grao, a quien comenzó advirtiéndole que «esto no es un patio, es un pleno, cuya sesión se recoge en un acta que tiene efecto jurídico». Según Zamudio, «se me ha llegado a imputar actitudes delictivas, como acusarme de incitar al acoso e insultos hacia el Equipo de Gobierno realizados por ex trabajadores municipales, lo que es totalmente intolerable, y lo que pido es que si se tiene constancia y pruebas sobre lo dicho, que se me denuncie en un juzgado pero lo que no voy a consentir es que quede reflejado en un acta porque es falso».

Y el tercer ruego, Zamudio puso el énfasis en la «falta de democracia en los plenos». El ejemplo que usó el andalucista versó sobre «los cortes de intervenciones a los miembros de la oposición, aludiendo la alcaldía a que nos ciñamos a los contenidos de la moción; y sin ir más lejos, hoy mismo, el Equipo de Gobierno ha hablado, como en todos los plenos, de lo que les ha venido en gana, incluso no dándole turno de réplica a la oposición, sin embargo los portavoces del gobierno local se puede permitir, incluso, hablar de mociones ya debatidas o irse por los Cerros de Úbeda, que no ocurre nada».

Igualmente, el andalucista denunció que «no se guardan los tiempos, aprobados en un reglamento municipal, ya que, tras hablar un portavoz de la oposición, a continuación lo hacen los tres del Equipo de Gobierno, siendo esta circunstancia totalmente injusta y desequilibrada, con abuso de poder de la alcaldesa al dirigir las sesiones; no es normal que un portavoz hable un minuto y la alcaldesa media hora».

Por todo lo explicado, el andalucista concluyó diciendo que «mientras estos hechos sigan ocurriendo, el grupo andalucista no va a seguir dando apariencia de que aquí no ocurre nada y que todo se desarrolla de forma democrática; estaremos, no hablaremos, como hemos hecho hoy, y a partir de ahí tomaremos las medidas que creamos oportunas».

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