Un total de 410 familias y 821 menores en riesgo, atendidos en el programa de tratamiento familiar de la Junta

Un total de 410 familias y 821 menores en situación de riesgo o desprotección fueron atendidos el año pasado por los equipos de tratamiento familiar (ETF) de la provincia de Huelva, una cifra similar con respecto a 2016 en relación al número de familias (404) y un aumento de 62 respecto al número niñas y niños (759).

La directora general de Infancia y Familias de la Junta, Ana Conde, ha dado a conocer estos datos con motivo de la inauguración este martes de la VIII edición de las jornadas ‘La evaluación y reparación del daño en el niño, niña y adolescente’, que han reunido a los profesionales e instituciones que participan en la aplicación del Programa de Tratamiento a Familias con Menores en Riesgo o Desprotección (PTF) en Huelva, ha informado la Junta en una nota.

Impulsado por la administración autonómica en colaboración con la Diputación y los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes –Huelva, Lepe, Isla Cristina, Almonte, Ayamonte, Moguer y Aljaraque–, los objetivos fundamentales son promover los derechos y el desarrollo integral de los menores en un ambiente familiar normalizado, así como apoyar a los padres para que cumplan de forma positiva la función parental y den una respuesta satisfactoria a las necesidades de los niños y niñas que están su cargo.

En el acto, Conde ha estado acompañada por el delegado territorial del ramo, Rafael López, y el diputado provincial de esta área, Salvador Gómez, y las jornadas se han concebido como un espacio de encuentro, debate y reflexión sobre el trabajo del personal técnico involucrado en esta prestación, en la que intervienen los servicios sociales comunitarios, los ETF y los servicios de Prevención y Apoyo a la Familia y Protección de Menores de la delegación territorial.

En este sentido, se ha procedido a profundizar en la definición de daño significativo que un niño o adolescente puede experimentar y en los necesarios cambios que esta metodología implica en la dinámica de trabajo. También se han analizado los entornos familiares en que los menores viven y se desenvuelven, cuyas condiciones pueden provocar un daño significativo a corto, medio y/o largo plazo en su bienestar y desarrollo.

Por último, ha tenido lugar una mesa de experiencias donde se han expuestos distintas iniciativas de reparación del daño que se están llevando a cabo en este ámbito, como las de un Equipo de Tratamiento Familiar de la Diputación de Cádiz, la Unidad de Tratamiento de Adima y el Servicio de Orientación y Psicoterapia de la Asociación Elipse.

CARACTERÍSTICAS

El PTF es un programa fundamentalmente preventivo que tiene una doble finalidad: por un lado, potenciar que las familias participantes proporcionen a los menores un ambiente familiar adecuado que garantice su normal crecimiento, suprimiendo aquellos factores que pueden ser causa de desprotección y desemboquen en la adopción de medidas de protección que conlleven la separación del niño de su entorno, tras decretarse una situación de desamparo.

Por otro lado, promover, cuando sea posible, la reunificación familiar de menores sobre los que se ha tomado con anterioridad una medida de protección, a través de la corrección de las disfunciones en la dinámica familiar que la motivaron. Así, se divide en dos subprogramas: de riesgo o desprotección y de reunificación familiar.

Su realización es posible gracias a la firma anual de convenios de colaboración entre la Junta y las entidades locales, que son las encargadas de implementarlo a través de los equipos de tratamiento familiar. Para ello, reciben una partida del Gobierno andaluz que este año asciende a 1.125.935,00 euros y que va destinada a financiar el mantenimiento de los 13 ETF existentes en Huelva, dependientes de la Diputación y los ayuntamientos onubenses de más de 20.000 habitantes.

Estos equipos, integrados por psicólogos, trabajadores sociales y educadores sociofamiliares, son los responsables de ejecutar el programa y efectuar las intervenciones con los usuarios.

PROGRAMA DE LAS JORNADAS

En las jornadas se ha abordado la reparación del daño emocional en la infancia y adolescencia y profundizado en las técnicas de intervención para fomentar el apego, la autorregulación y la competencia ejecutiva.

Otros de los temas tratados han sido el análisis y evaluación de contextos familiares en riesgo o desprotección a través del genograma, profundizando en los perfiles y estructuras familiares de familias en riesgo y desprotección de los ETF onubenses, en el marco de la tesis doctoral de la Universidad de Huelva denominada ‘Análisis de la práctica profesional de los Equipos de Tratamiento Familiar: un análisis a partir de la provincia’.

Entre los indicadores más positivos del PTF que se han registrado en 2017, sobresale el número de casos cerrados en ambos subprogramas en los que la intervención concluyó con los objetivos alcanzados. En concreto, en el 70,69 por ciento de las atenciones completadas quedó preservada la integridad de los menores o se produjo el retorno a sus familias de origen.

Asimismo, la derivación de casos al Servicio de Protección de Menores para la posible adopción de una medida protectora se ha producido en 19 de los 372 atendidos en el subprograma de riesgo, lo que representa el 5,10 por ciento. Se trata de una cifra bastante inferior al 13,34 por ciento del ejercicio 2010, fecha en que se inició la contabilización estadística.

Igual de destacable es que el número de menores atendidos en situación de riesgo o desprotección ha alcanzado el mayor valor de la serie histórica desde 2010, con 751 en comparación a los 492 de dicho año.

Del mismo modo, los profesionales siguen potenciando el trabajo de reunificación con sus familias de origen de los menores de hasta seis años, el 51,21 por ciento del total, una franja de edad de especial importancia de cara a facilitar el contexto de seguridad necesario que posibilite la reintegración con sus progenitores.

PERFIL DE LOS USUARIOS

Las familias destinatarias del programa presentan por lo general alguna de las siguientes características: tienen menores a su cargo que se encuentran en situación de riesgo social; un 31 por ciento son monoparentales con hijos menores de 18 años en situación de dificultad social y un 26 por ciento son familias numerosas; en su seno se han detectado situaciones de violencia que afectan directa o indirectamente a los menores a su cargo, y tienen hijos sobre los que se ha adoptado una medida de protección previamente y existen posibilidades de retorno.

En cuanto al nivel educativo parental, el 50 por ciento no ha finalizado los estudios obligatorios y un seis por ciento presenta analfabetismo. En el apartado de la situación laboral, el 22 por ciento está en desempleo, el 23 por ciento tiene contratación temporal y el 13 por ciento desempeña el trabajo en la economía sumergida.

En cuanto a los ingresos de la unidad de convivencia, el 26,59 por ciento percibe menos de la mitad del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y el 35,37 por ciento entre el 50-100 por ciento. Los progenitores presentan inestabilidad o precariedad laboral en el 57,56 por ciento de los casos, encontrándose el 45,37 por ciento en situación de desempleo.

Con respecto al perfil de los menores, en el apartado de riesgo presentan una edad media de entre seis y once años, mientras que en reunificación familiar el más característico coincide con la franja de 12 a 17 años. Asimismo, el 30,45 por ciento de los niños han estado expuestos a situaciones de violencia de género y los indicadores de riesgo más significativos son los problemas comportamentales en el 40,56 por ciento y los problemas psicológicos en el 39,46 por ciento.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.